
DANIELA MONTECINOS VALDIVIA (Viña del Mar, Chile- julio 1964)
Formación: Estudios de Arquitectura y Diseño, U Católica de Valparaíso (1982-84). Parte con una beca a Mount Holyoke College, Massachussets, (EEUU) donde recibe un B.A. (magna cum laude )en bellas artes (1986). Realiza la escuela de verano en el Vermont Studio School, Johnson, VT bajo una beca de mérito en 1985. Traslado a Nueva York en 1986, donde realiza estudios de dibujo, pintura y grabado en el Art Students’ League de Nueva York con el apoyo de diversas becas y se diploma en 1992. Participa en los talleres de formación de Aurobora Press (atelier y espacio de difusión del monotipo) en San Francisco, California (2002).
Experiencia docente:Ya en Santiago trabaja en el taller Portugal entre 1993 y 1998. Dicta clases de figura humana y paisaje en dicho taller y paralelamente en la Universidad Finis Terrae entre 1996 y 2003. Ha dictado varios seminarios en torno a la experiencia Creación y Dibujo, en Chile (escuela de arquitectura de la U de Los Lagos, Osorno, 1995, The Grange School, Stgo., así como también en las escuelas de diseño y arquitectura de la U de Valparaíso, 2005) y en EEUU (Universidad de Denison, Ohio y en Mount Holyoke College, Massachusetts, en 1998 y 2002 respectivamente).
A partir del 2004, vive y trabaja entre Francia y Chile.


«Pertence aún a nuestra época la epopeya del regreso ? » (pg 58 « La Ignorancia » de Milan Kundera)
Cuando leo eso, es ahí, en donde mis intuiciones toman mejor forma, no precisamente para construír respuestas ; sino para darle continuidad a mi trabajo.
Fue leyendo « La Ignorancia » que encontré el título, esquivo, extraño quizá, pero adecuado al sentimiento de « otredad » : « Stesk » . Cito : « En griego, « regreso » se dice nostos. Algos significa « sufrimiento ». La nostalgia es ,pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. » « Los checos, al lado de la palabra « nostalgia » tomada del griego, tienen para la misma noción su propio sustantivo : stesk, y su propio verbo... » « en español, « añoranza « proviene del verbo « añorar », que proviene a su vez del catalán « enyorar », derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos, y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él. Algunas lenguas tienen alguna dificultad con la añoranza : los franceses sólo pueden expresarla mediante la palabra de orígen griego (nostalgie) y no tienen verbo ; pueden decir : je m’ennuie de toi (equivalente a « te echo de menos » o « en falta »), pero esta expresión es endeble, fría, en todo caso demasiado leve para un sentimiento tan grave. » Como extranjera viviendo en Francia esta lectura encuentra eco y resume en gran parte un sentimiento profundo en donde encuentro mi motor. Se instala una nostalgia inmensa, (nostos - algo ), y reclamo esos « restos de un edén », como Diana Bellessi en su poema, ese sur-sur, esa situación límite, de horizontes eternos y de silencios inmensos, ausente en la vieja Europa. A ratos muy perdida, y muy desnuda, vago y me encuentro, para volver a perderme una y otra vez. Así se renueva también la mirada, se sacuden la costumbres y los lugares comunes. La distancia con el país de la infancia otorga, a pesar de todo, una cierta lucidez. La reflexión y la creación a partir de ese lugar a veces difuso e incierto del « extranjero « ; puede resultar, finalmente, en un terreno fértil. Yo rozaba este sentimiento sin estar muy consciente, al recurrir a la figura del perro una y otra vez, a los zapatos, a estos paseos errantes como sin destino fijo, ni lugar ni pertenencia; a esa interacción de presencias y ausencias que marcan vacíos y recuerdos : una añoranza latente, finalmente.
Daniela Montecinos
« Stesk », Nîmes, septiembre 2008
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Formación: Estudios de Arquitectura y Diseño, U Católica de Valparaíso (1982-84). Parte con una beca a Mount Holyoke College, Massachussets, (EEUU) donde recibe un B.A. (magna cum laude )en bellas artes (1986). Realiza la escuela de verano en el Vermont Studio School, Johnson, VT bajo una beca de mérito en 1985. Traslado a Nueva York en 1986, donde realiza estudios de dibujo, pintura y grabado en el Art Students’ League de Nueva York con el apoyo de diversas becas y se diploma en 1992. Participa en los talleres de formación de Aurobora Press (atelier y espacio de difusión del monotipo) en San Francisco, California (2002).
Experiencia docente:Ya en Santiago trabaja en el taller Portugal entre 1993 y 1998. Dicta clases de figura humana y paisaje en dicho taller y paralelamente en la Universidad Finis Terrae entre 1996 y 2003. Ha dictado varios seminarios en torno a la experiencia Creación y Dibujo, en Chile (escuela de arquitectura de la U de Los Lagos, Osorno, 1995, The Grange School, Stgo., así como también en las escuelas de diseño y arquitectura de la U de Valparaíso, 2005) y en EEUU (Universidad de Denison, Ohio y en Mount Holyoke College, Massachusetts, en 1998 y 2002 respectivamente).
A partir del 2004, vive y trabaja entre Francia y Chile.
«Pertence aún a nuestra época la epopeya del regreso ? » (pg 58 « La Ignorancia » de Milan Kundera)
Cuando leo eso, es ahí, en donde mis intuiciones toman mejor forma, no precisamente para construír respuestas ; sino para darle continuidad a mi trabajo.
Fue leyendo « La Ignorancia » que encontré el título, esquivo, extraño quizá, pero adecuado al sentimiento de « otredad » : « Stesk » . Cito : « En griego, « regreso » se dice nostos. Algos significa « sufrimiento ». La nostalgia es ,pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. » « Los checos, al lado de la palabra « nostalgia » tomada del griego, tienen para la misma noción su propio sustantivo : stesk, y su propio verbo... » « en español, « añoranza « proviene del verbo « añorar », que proviene a su vez del catalán « enyorar », derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos, y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él. Algunas lenguas tienen alguna dificultad con la añoranza : los franceses sólo pueden expresarla mediante la palabra de orígen griego (nostalgie) y no tienen verbo ; pueden decir : je m’ennuie de toi (equivalente a « te echo de menos » o « en falta »), pero esta expresión es endeble, fría, en todo caso demasiado leve para un sentimiento tan grave. » Como extranjera viviendo en Francia esta lectura encuentra eco y resume en gran parte un sentimiento profundo en donde encuentro mi motor. Se instala una nostalgia inmensa, (nostos - algo ), y reclamo esos « restos de un edén », como Diana Bellessi en su poema, ese sur-sur, esa situación límite, de horizontes eternos y de silencios inmensos, ausente en la vieja Europa. A ratos muy perdida, y muy desnuda, vago y me encuentro, para volver a perderme una y otra vez. Así se renueva también la mirada, se sacuden la costumbres y los lugares comunes. La distancia con el país de la infancia otorga, a pesar de todo, una cierta lucidez. La reflexión y la creación a partir de ese lugar a veces difuso e incierto del « extranjero « ; puede resultar, finalmente, en un terreno fértil. Yo rozaba este sentimiento sin estar muy consciente, al recurrir a la figura del perro una y otra vez, a los zapatos, a estos paseos errantes como sin destino fijo, ni lugar ni pertenencia; a esa interacción de presencias y ausencias que marcan vacíos y recuerdos : una añoranza latente, finalmente.
Daniela Montecinos
« Stesk », Nîmes, septiembre 2008
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